¿Os ha gustado? ¿Os parecen correctas las ideas del profesor Keating?
José Luis Piquero es uno de los poetas asturianos más importantes de su generación, junto con Pelayo Fueyo y Javier Almuzara. Piquero publicó su primer libro, Las ruinas (1989), a los 22 años, a los que siguieron El buen discípulo (1992), Monstruos perfectos (1997) y El fin de semana perdido (2009). Os dejo aquí un poema de José Luis en el que glosa la figura de un profesor de literatura, muy distinto al de El club de los poetas muertos:
GÉNERO PROFESOR
(de Teoría Literaria-Lírica)
Ser necio y tener trabajo:
eso es la felicidad.
GOTTFRIED BENN
Nos enseñaba a odiar la poesía,
y estas fueron sus víctimas: tantísimos
tontos de facultad, muy licenciados
en cháchara semiótica.
Los logros
conseguidos (menos lectores, menos
competencia aseguran el relevo
en la especie académica (o el pincho
de las 12 entre clase y seminario).
Suya no fue la culpa si le hicieron,
en un rapto de olvido, indispensable.
José Luis Piquero en un recital poético
Aquí os dejo el poema de Walt Wihtman:
¡Oh, mi yo! ¡oh,
vida!
de sus preguntas que vuelven,
del desfile interminable de los desleales,
de las ciudades llenas de necios,
de mí mismo,
que me reprocho siempre (pues,
¿quién es más necio que yo, ni más desleal?),
de los ojos que en vano ansían la luz, de los objetos
despreciables, de la lucha siempre renovada,de lo malos resultados de todo, de las multitudes
afanosas y sórdidas que me rodean,
de los años vacíos e inútiles de los demás, yo
entrelazado con los demás,
la pregunta, ¡Oh, mi yo!, la pregunta triste que
vuelve - ¿qué de bueno hay en medio de estas
cosas, Oh, mi yo, Oh, vida ?
Respuesta
Que estás aquí - que existe la vida y la identidad,
que prosigue el poderoso drama, y que tú
puedes contribuir con un verso.
de sus preguntas que vuelven,
del desfile interminable de los desleales,
de las ciudades llenas de necios,
de mí mismo,
que me reprocho siempre (pues,
¿quién es más necio que yo, ni más desleal?),
de los ojos que en vano ansían la luz, de los objetos
despreciables, de la lucha siempre renovada,de lo malos resultados de todo, de las multitudes
afanosas y sórdidas que me rodean,
de los años vacíos e inútiles de los demás, yo
entrelazado con los demás,
la pregunta, ¡Oh, mi yo!, la pregunta triste que
vuelve - ¿qué de bueno hay en medio de estas
cosas, Oh, mi yo, Oh, vida ?
Respuesta
Que estás aquí - que existe la vida y la identidad,
que prosigue el poderoso drama, y que tú
puedes contribuir con un verso.
